Tuesday, July 30, 2013

Caduceo + piedra de Rosetta = traduceo

El traduceo existe como un elemento gráfico desde hace como treinta años, cuando idee un logotipo consistente en un lápiz en torno al que se enrosca una culebra, a imitación del caduceo. El dibujo original lo hizo un diseñador gráfico y utilicé el logotipo para mi papelería cuando me instalé como traductor médico por cuenta propia. Muchos años después, propuse la misma idea que, reelaborada, se convirtió en el logotipo primero del Escaparate de MedTrad y después de Tremédica.

Friday, July 26, 2013

Cómo me hice traductor (Primera de muchas partes por venir)

Hace diez o quince años, si alguien me hubiera preguntado por qué me hice traductor,  habría afirmado sin dudarlo que la casualidad me había llevado por este camino. Hoy estoy convencido de que la respuesta no es tan simple, ni ayuda a quien me lo pregunta porque le interesa seguir esta profesión.

No hubo un motivo único sino una conjunción de factores y circunstancias que fueron confluyendo desde mi infancia hasta el momento en que decidí ser traductor profesional.

Sin saberlo entonces, las primeras semillas de mi vocación traductoril se plantaron en el momento mismo en que mi madre me enseñó a leer a los 5 años, antes de ingresar en la escuela primaria. Yo tenía que pasar muchas horas solo y saber leer me dio la posibilidad de entretenerme leyendo historietas y libros infantiles. Me convertí entonces en lector asiduo y sigo siéndolo.  Dicho de otra manera, la letra impresa se me volvió muy familiar y fue el instrumento que me ayudó a ir entendiendo el mundo.

Esa aptitud me sirvió mucho antes de la enseñanza formal, pero cuando esta comenzó tuve un tropiezo que podría haberme orillado a tomar otro camino.

(Continuará.)







Thursday, July 25, 2013

Traduceo

Los enterados reconocerán inmediatamente el significado del palabro inventado. En él se combinan mis dos profesiones, fusionadas en la realidad: la traducción y el nombre del símbolo de la medicina, el caduceo.

Medicina y traducción, una fusión fructífera

En 1973, a mitad de la carrera de medicina, comencé a traducir profesionalmente. Después de titularme de médico, en 1978, ejercí un par de años y decidí dejar la medicina para dedicarme plenamente a la traducción, redacción y otras tareas afines principalmente en la esfera médica y sanitaria. Al hacerlo seguí una vocación y emprendí un camino profesional que me ha deparado muchas satisfacciones. En esta bitácora aspiro a volcar una serie de reflexiones, anécdotas y ocurrencias acerca de mi especialidad que tal vez resulten de interés a quienes se interesan por la traducción científica en este vastísimo campo.